La
aurículoterapia, es
empleada desde hace siglos y su uso se ha incrementado notablemente en los
últimos años.
Esta terapia permite curar
muchas afecciones (como jaquecas, lumbago ciática, todas las
dolencias artríticas, depresión, melancolía y tristeza profunda, falta de
apetito, insomnio, problemas hepáticos y digestivos, impotencia entre otros) de
forma eficaz con sólo estimular ciertos puntos de la oreja.
Esta estimulación o micro masaje
auricular se realiza de tres modos diferentes: haciendo presión con el dedo
completo, con la yema. o con la punta de la uña. Inclusive existe un dispositivo
especial electrónico para ser usado en la aurículoterapia.
También se puede usar ajuetas y pequeños balines para presionar.
Sin embargo, en cada caso, la presión que se ejerce sobre la región a ser
tratada debe aumentar progresivamente.
Las áreas en la oreja utilizadas
en esta terapia son las más sensibles para recibir las impresiones sensoriales
como el calor, la luz, el sonido, las sensaciones electromagnéticas y la presión
y sus estímulos producen reacciones en ciertos órganos.
La
aurículoterapia es, sin dudas, un método efectivo. Sin embargo, usted debe tener
en cuenta que en el tratamiento y curación de ciertas afecciones podrían existir
causas sicosomáticas. Es decir, que un estado de perturbación nerviosa puede
provocar el mal funcionamiento de un órgano importante del cuerpo. Por ese
motivo, la aurículoterapia tiende a tratar a la vez los aspectos físicos y
mentales del paciente, y de su disposición de ánimo ante la terapia, así será su
eficacia y rapidez de curación.
Los
tratamientos de Aurículoterapia
son útiles para :
Trastornos
músculo articulares:
Cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, ciatalgias, dolores de rodilla, codo,
hombro, cadera, muñeca, luxaciones, esguinces, artritis, etc.
Tratamiento
del dolor:
Muscular, articular, visceral, dolores de cabeza, odontalgias, etc.
Distonías
neurovegetativas
Desequilibrio del Sistema Nervioso Autónomo
que es el que gobierna las actividades no voluntarias: hipertensión arterial
Esencial, perturbaciones en el tránsito intestinal. trastornos digestivos,
perturbaciones cardíacas y respiratorias, etc.
Trastornos
psíquicos:
Nerviosismo, ansiedad, stress, angustia, pérdida de voluntad, insomnio,
estados depresivos, adicciones.